Hace justo un año, el sector citrícola castellonense emprendió una nueva lucha en común. Los empresarios y los productores de la provincia trabajaban para conseguir la diferenciación de los cítricos castellonenses a través de la marca Clementinas de Castellón. De hecho, los exportadores anunciaron la propuesta en el marco de la visita de la consellera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Maritina Hernández, a la feria Fruit Logistic de Berlín, para solicitar "la creación de una IGP propia para nuestros productos dentro de la denominación Cítricos Valencianos, que ya existe desde hace unos años". Sin embargo, un año después, todo el proyecto de marca de calidad para las clementinas de Castellón se ha volatilizado. Aunque la Asociación Profesional de Exportadores de Frutos de la Provincia de Castellón (Asociex) defendía hace un año que la iniciativa pretendía "dar a conocer las peculiaridades de nuestras clementinas, que se diferencian de las del resto de zonas productoras, principalmente, por el microclima en el que se cultivan", la semana pasada esta organización renunció a impulsar esta distinción.
Así, pese a que los exportadores de la provincia volverán a fletar un avión para estar presentes el próximo 3 de febrero en la feria de Berlín -la más importante de Europa para el sector-, no acudirán bajo una marca paraguas que identifique los productos citrícolas de la provincia. Según explicaron diversos exportadores, la decisión deriva de la solicitud de la propia Conselleria de Agricultura, que "no quiere que haya conflictos entre las diferentes zonas productoras de la Comunitat Valenciana, y menos en una época de vacas flacas como la que vive el sector", explicaron estas fuentes.
Críticas El acuerdo de los exportadores fue criticado ayer por diversas organizaciones de productores de Castellón. En este sentido, el secretario técnico de FEPAC-ASAJA, Doménec Nàcher, afirmó que "una marca de calidad como la de Castellón Clementines era una propuesta acertada, que ilusionaba al sector y que nos unía a todos. Considero muy desacertado desistir de una iniciativa que hubiese generado prestigio a nuestros productos en os mercados internacionales".
El inicio de la polémica se remonta a hace varios meses, cuando el consejo regulador de la Identificación Geográfica Protegida (IGP) Cítricos Valencianos amenazó con emprender acciones legales contra los empresarios citrícolas castellonenses que promovían desde hace tiempo una iniciativa para diferenciar como denominación oficialmente reconocida las Clementinas de Castellón. La gota que ha hecho rebosar el vaso de la paciencia de la IGP Cítricos de Valencia ha sido la solicitud realizada por la entidad Asociex, que agrupa a comerciantes y cooperativas citrícolas de la provincia de Castellón, para inscribir en el Registro de Patentes y Marcas de Madrid la referencia Castellón Clementines como nombre comercial y como marca. Con anterioridad, la IGP advirtió reiteradamente a los empresarios de Castellón sobre la ilegalidad de que utilizaran la denominación de Castellón Clementines, o al revés, en comunicaciones informativas y en diversos actos y ferias con interés comercial. Asociex respondió que no tenía más intención que la de aportar una identificación colectiva de sus asociados para acudir juntos a certámenes. En concreto se refería a la feria Fuit Logística de Berlín, donde exhibieron un logotipo propio, y reafirmó su voluntad de desistir en ello, tal como le requería la única entidad que legalmente puede referirse a una protección respecto a todas las variedades citrícolas y en toda la Comunitat Valenciana. En la provincia de Castellón existe un amplio movimiento a favor de contar con una denominación específica para distinguir sus clementinas en los mercados internacionales puesto que gozan de gran prestigio en todo el mundo y es una de las variedades más exportada y demandada. Sin embargo, a la vez, también defienden los citricultores de La Plana su derecho a disponer de una figura propia para la los cítricos de esta comarca, que concentran la mayor parte de la producción provincial, en su mayoría clemenules.
Fuente: Las Provincias 08/09/2008 |